Después de realizar la investigación y realizar el diagnóstico de la comunidad en donde trabajo he encontrado lo siguiente:
Con ayuda de este modelo el estudiante puede adquirir habilidades que les permitan aprender a aprender de manera autónoma e independiente durante el resto de sus vidas. Como bien ha sido señalado: “el significado de "saber" ha pasado de poder recordar y repetir información a poder encontrarla y utilizarla”. (Simon, 1996).
En las encuestas realizadas se observa que casi el 25% de los estudiantes cuenta con una computadora y el 20% cuenta con conexión a internet en casa. En otros casos, los estudiantes pagan de 7 a 10 pesos por la hora del servicio, asimismo, algunos ellos acuden a centros con distribución gratuita de internet como bibliotecas, parque en línea o unidades de información del ayuntamiento. La mayoría de los estudiantes entrevistados pertenece a una familia de 3 a 5 personas que percibe entre 3000 y 4000 pesos mensuales, por lo que sólo usan el internet dos o tres veces a la quincena para efectuar todas las tareas por medio de la red y así no perjudicar la economía familiar.
La escuela cuenta con internet inalámbrico, el cual en ocasiones se deja abierto para que sea utilizado por los estudiantes en su tiempo libre. Si bien se tiene acceso a la información, es clave decir que debemos de verificar el origen de esta, pues no todas las páginas de la red son confiables.
Como estamos en una época marcada por el cambio, es necesario que el joven se desenvuelva adecuadamente en el siglo XXI y por lo tanto tenga un buen uso de las TIC, desarrollando las competencias del manejo de información.
Con el modelo gavilán el alumno: define el tema, formula preguntas, busca fuentes de información confiables, analiza, sintetiza, clasifica y evalúa la información que encuentra. Así que cada paso contribuye a la formación de las competencias en el alumno. En este ejercicio me percaté que algunos de los alumnos me hicieron sugerencias de mejora a las encuestas y la forma de organización de los datos. También están interesados en conocer los resultados de la encuesta, por lo que les ofrecí compartir algunos datos globales a manera de porcentajes.
Creo que este modelo, ayuda de manera ordenada a la adquisición de competencias, y sobre todo, favorece que el alumno se dé cuenta de cómo ha adquirido esas competencias así como la manera como se manifiestan. Definitivamente, el modelo gavilán, puede ser utilizado en diferentes etapas, pero es nuestra responsabilidad diseñar al proceso adecuadamente para obtener los resultados que esperamos sin perjudar la economía del estudiante.
Ligia Caro.
martes, 27 de octubre de 2009
lunes, 12 de octubre de 2009
La aventura de ser maestro.
La aventura de ser maestro de José Esteve, maravillosa reseña de cómo nos transformamos al ejercer la docencia.
El primer día de clase… como olvidarlo. En mi experiencia personal, enfrentarme a un grupo más numeroso, me hizo pensar en arrepentirme, es muy diferente cuando solo asesoras grupos de 20 personas máximo. Generalmente, los maestro que no tenemos bases en la docencia, hacemos una retroalimentación de cada clase impartida para determinar los errores y eliminarlos. Como bien dice Esteve: somos maestros de “ensayo y error”.
En mi caso, aunque estudié la licenciatura en química, tenía claro que el ejercer la labor docente también era uno de mis objetivos. Considero que cuando realmente te encuentras satisfecho con tu vocación, esto ya no es un trabajo, es un placer.
Particularmente, leí acerca de técnicas para dialogar con los alumnos y realizar lo que denominamos “negociaciones”. Aún después de seis años como docente siento que todavía me hace falta prepararme día a día para ser mejor docente. Ansío alcanzar la libertad, pues reconociendo el proceso de globalización en la que vivimos, es importante estar actualizado y conocer las tendencias, para poder lograr una comunicación efectiva con el joven.
La convivencia diaria con los estudiantes es una motivación. En ellos y con ellos redescubrimos el quehacer del docente. Los jóvenes de ahora tienen mucha información a su alcance, desafortunadamente, el mal uso de esta información llega a confundirlos si no tienen una orientación adecuada.
Afortunadamente, creo que los maestros que nos encontramos comprometidos con la educación siempre estamos disponibles a cambiar nuestra forma de pensar y a renovar nuestro perfil educativo, enfrentar las realidades de nuestra comunidad y ser capaces de afrontarlo para llegar a ser vencedores.
¿Cuál es la parte difícil?, encontrar la manera de encender ese deseo de aprender en aquellos que no tienen interés. Enterrar en el alumno la duda de… ¿será realmente necesario?, ¿qué pasaría si…? Es una buena manera de introducirlo al nuevo conocimiento o enganchar el ya adquirido.
Creo que el buen maestro “sabe” que es bueno. No necesita de reconocimientos personales. Sabe que frase decir y encontrar las palabras adecuadas hace que la tarea de transmitir sea más fácil y dinámica. El premio: basta con una sonrisa de agradecimiento.
Como consejo, cuiden el dominio en cuanto los canales de comunicación. Este punto es importante, ya que la estimulación auditiva es esencial para mantener “viva” una sesión de clase.
Si bien es cierto, que la remuneración económica es importante, creo que somos los maestros los que debemos revalorar la condición docente. Creo que si seguimos en esta noble labor es porque tratamos de rescatar el “barco hundido”.
Éxito para todos los compañeros.
El primer día de clase… como olvidarlo. En mi experiencia personal, enfrentarme a un grupo más numeroso, me hizo pensar en arrepentirme, es muy diferente cuando solo asesoras grupos de 20 personas máximo. Generalmente, los maestro que no tenemos bases en la docencia, hacemos una retroalimentación de cada clase impartida para determinar los errores y eliminarlos. Como bien dice Esteve: somos maestros de “ensayo y error”.
En mi caso, aunque estudié la licenciatura en química, tenía claro que el ejercer la labor docente también era uno de mis objetivos. Considero que cuando realmente te encuentras satisfecho con tu vocación, esto ya no es un trabajo, es un placer.
Particularmente, leí acerca de técnicas para dialogar con los alumnos y realizar lo que denominamos “negociaciones”. Aún después de seis años como docente siento que todavía me hace falta prepararme día a día para ser mejor docente. Ansío alcanzar la libertad, pues reconociendo el proceso de globalización en la que vivimos, es importante estar actualizado y conocer las tendencias, para poder lograr una comunicación efectiva con el joven.
La convivencia diaria con los estudiantes es una motivación. En ellos y con ellos redescubrimos el quehacer del docente. Los jóvenes de ahora tienen mucha información a su alcance, desafortunadamente, el mal uso de esta información llega a confundirlos si no tienen una orientación adecuada.
Afortunadamente, creo que los maestros que nos encontramos comprometidos con la educación siempre estamos disponibles a cambiar nuestra forma de pensar y a renovar nuestro perfil educativo, enfrentar las realidades de nuestra comunidad y ser capaces de afrontarlo para llegar a ser vencedores.
¿Cuál es la parte difícil?, encontrar la manera de encender ese deseo de aprender en aquellos que no tienen interés. Enterrar en el alumno la duda de… ¿será realmente necesario?, ¿qué pasaría si…? Es una buena manera de introducirlo al nuevo conocimiento o enganchar el ya adquirido.
Creo que el buen maestro “sabe” que es bueno. No necesita de reconocimientos personales. Sabe que frase decir y encontrar las palabras adecuadas hace que la tarea de transmitir sea más fácil y dinámica. El premio: basta con una sonrisa de agradecimiento.
Como consejo, cuiden el dominio en cuanto los canales de comunicación. Este punto es importante, ya que la estimulación auditiva es esencial para mantener “viva” una sesión de clase.
Si bien es cierto, que la remuneración económica es importante, creo que somos los maestros los que debemos revalorar la condición docente. Creo que si seguimos en esta noble labor es porque tratamos de rescatar el “barco hundido”.
Éxito para todos los compañeros.
Mi confrontación con la docencia
Uno de los pilares de mi vida fue mi abuela. Persona culta, inteligente y carismática. De ella aprendí que todo tiene remedio y que los errores son una forma de conocer “que así no era”.
Otra persona importante es mi padre quién es Veterinario. Él es muy creativo, me acerco a no tener miedo de las cosas y a indagar porque suceden. Siempre tenía la frase adecuada para causar curiosidad.
Pero alguien que tiene “parte de culpa” en que sea docente es mi madre. Es una persona que día a día aprende algo nuevo y lo aplica. Además de estudiar la licenciatura en química, tiene una especialización y maestría en letras. La verdad, la admiro y es para mí un modelo de aprendizaje.
El hecho de vivir en esta familia provocó desde muy temprana edad mi curiosidad ante conocer el por qué de las cosas. Además me parecía muy fácil la escuela, ya que algunas de las actividades las practicaba en casa.
Eso no significa que todo fuera “miel sobre hojuelas”. Recuerdo que después del divorcio de mis padres baje mi rendimiento escolar como parte proyectar una inconformidad ante la situación que rodeaba a mi familia (muchos de nuestros jóvenes también reflejan en su actitud situaciones similares).
Aún así los “grupos de estudio” eran familiares para mí. De hecho desde la preparatoria impartí asesorías a otros compañeros e incluso a chicos de secundaria para ayudarme en mis estudios. Saliendo de la preparatoria pretendo estudiar química con miras a trabajar en investigación y dedicarme a la docencia en enseñanza de la química. Para mi fortuna al finalizar la carrera seguía con mis asesorías, además encontré trabajo en un laboratorio de investigación y un semestre más tarde en el colegio de bachilleres como maestra.
Tres años y medio de mi vida los dediqué a investigar y enseñar, hasta que llegó mi hijo, motivo por el cual decidí dejar la investigación (pues requería más tiempo y disponibilidad para viajar) para dedicarme de lleno a la docencia, lo cada día me trae satisfacciones así como decepciones.
Ser maestro a nivel medio superior me ha enseñado a entender a los jóvenes, algunos de los cuales han depositado su confianza en nosotros para que les brindemos la mejor educación. Asimismo me he llevado muchas satisfacciones: hacer gente de bien, ingreso a universidades, concursos, amistades, apoyo incondicional, proyectos, etc. Pero algo que me encanta es cuando le explicas al alumno un problema y observas como la cara se le ilumina diciendo: -¡ah! ¡Ya lo entendí!
Por otro lado, las insatisfacciones del trabajo que realizo son varias: chicos de mal carácter o con problemas, alumnos con enorme potencial que son apáticos por diversas causas, celos profesionales, obstáculos académicos para proyectos, falta de apoyo, inconformidad en el salario, etc.
Sin embargo, aunque la lista pudiera hacerse más larga sigo de pie, afrontando los problemas del quehacer laboral ya que estos jóvenes para mí representan el presente y el futuro. Me gusta participar día con día en el crecimiento personal y cognitivo de estos chicos, ya que ellos serán nuestros médicos, abogados, entrenadores, políticos, meseros, empresarios, trabajadores, etc.
¡Luchemos para lograr nuestros objetivos!
Otra persona importante es mi padre quién es Veterinario. Él es muy creativo, me acerco a no tener miedo de las cosas y a indagar porque suceden. Siempre tenía la frase adecuada para causar curiosidad.
Pero alguien que tiene “parte de culpa” en que sea docente es mi madre. Es una persona que día a día aprende algo nuevo y lo aplica. Además de estudiar la licenciatura en química, tiene una especialización y maestría en letras. La verdad, la admiro y es para mí un modelo de aprendizaje.
El hecho de vivir en esta familia provocó desde muy temprana edad mi curiosidad ante conocer el por qué de las cosas. Además me parecía muy fácil la escuela, ya que algunas de las actividades las practicaba en casa.
Eso no significa que todo fuera “miel sobre hojuelas”. Recuerdo que después del divorcio de mis padres baje mi rendimiento escolar como parte proyectar una inconformidad ante la situación que rodeaba a mi familia (muchos de nuestros jóvenes también reflejan en su actitud situaciones similares).
Aún así los “grupos de estudio” eran familiares para mí. De hecho desde la preparatoria impartí asesorías a otros compañeros e incluso a chicos de secundaria para ayudarme en mis estudios. Saliendo de la preparatoria pretendo estudiar química con miras a trabajar en investigación y dedicarme a la docencia en enseñanza de la química. Para mi fortuna al finalizar la carrera seguía con mis asesorías, además encontré trabajo en un laboratorio de investigación y un semestre más tarde en el colegio de bachilleres como maestra.
Tres años y medio de mi vida los dediqué a investigar y enseñar, hasta que llegó mi hijo, motivo por el cual decidí dejar la investigación (pues requería más tiempo y disponibilidad para viajar) para dedicarme de lleno a la docencia, lo cada día me trae satisfacciones así como decepciones.
Ser maestro a nivel medio superior me ha enseñado a entender a los jóvenes, algunos de los cuales han depositado su confianza en nosotros para que les brindemos la mejor educación. Asimismo me he llevado muchas satisfacciones: hacer gente de bien, ingreso a universidades, concursos, amistades, apoyo incondicional, proyectos, etc. Pero algo que me encanta es cuando le explicas al alumno un problema y observas como la cara se le ilumina diciendo: -¡ah! ¡Ya lo entendí!
Por otro lado, las insatisfacciones del trabajo que realizo son varias: chicos de mal carácter o con problemas, alumnos con enorme potencial que son apáticos por diversas causas, celos profesionales, obstáculos académicos para proyectos, falta de apoyo, inconformidad en el salario, etc.
Sin embargo, aunque la lista pudiera hacerse más larga sigo de pie, afrontando los problemas del quehacer laboral ya que estos jóvenes para mí representan el presente y el futuro. Me gusta participar día con día en el crecimiento personal y cognitivo de estos chicos, ya que ellos serán nuestros médicos, abogados, entrenadores, políticos, meseros, empresarios, trabajadores, etc.
¡Luchemos para lograr nuestros objetivos!
Los saberes de mis estudiantes...
En ocasiones, no reconocemos los saberes que poseen nuestros alumnos pues nos dedicamos a impartir nuestra sesión de clase, incluso, cuando pedimos un trabajo y cubre todas especificaciones señaladas pensamos que lo "fusilaron".
Acercarnos a reconocer las virtudes que tienen puede llevar a una mejor comunicación entre el maestro y el grupo.
En la especialización: competencias docentes para la educación superior, no han pedido, acercarnosa los estudiantes y redescubrir sus habilidades.
1) lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet.
Pueden subir o bajar varios archivos de música, fotos y video. Son capaces de actualizar sus páginas de expresión o blogs, y participar en comunidades de intereses afines. Saben usar mejor las herramientas de internet que algunos de los maestros.
2) ¿qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Podemos invitarlos a diseñar presentaciones sobre algún tema, localizar páginas de información relevante, buscar juegos educativos en la red. Promover el trabajo en equipo, para que compartan la información recabada.
3) ¿quién van a enseñar a quién y qué le enseñará? y ¿dónde lo harán?
Si detectamos alumnos líderes con buenos conocimientos del manejo del internet, podemos diseñar con su ayuda, páginas o sitios de interés para la recolección de información. Otra forma sería realizar presentaciones a partir de ciertos datos recabados en la red.
Desafortunadamente la escuela en donde laboro, cuenta con un servicio de internet limitado, por lo que se sugiere, desarrollar la actividad en casa de un compañero o en un cibercafé. Para lograr esto es importante una buena organización en tiempo.
Acercarnos a reconocer las virtudes que tienen puede llevar a una mejor comunicación entre el maestro y el grupo.
En la especialización: competencias docentes para la educación superior, no han pedido, acercarnosa los estudiantes y redescubrir sus habilidades.
1) lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet.
Pueden subir o bajar varios archivos de música, fotos y video. Son capaces de actualizar sus páginas de expresión o blogs, y participar en comunidades de intereses afines. Saben usar mejor las herramientas de internet que algunos de los maestros.
2) ¿qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Podemos invitarlos a diseñar presentaciones sobre algún tema, localizar páginas de información relevante, buscar juegos educativos en la red. Promover el trabajo en equipo, para que compartan la información recabada.
3) ¿quién van a enseñar a quién y qué le enseñará? y ¿dónde lo harán?
Si detectamos alumnos líderes con buenos conocimientos del manejo del internet, podemos diseñar con su ayuda, páginas o sitios de interés para la recolección de información. Otra forma sería realizar presentaciones a partir de ciertos datos recabados en la red.
Desafortunadamente la escuela en donde laboro, cuenta con un servicio de internet limitado, por lo que se sugiere, desarrollar la actividad en casa de un compañero o en un cibercafé. Para lograr esto es importante una buena organización en tiempo.
Uso de internet ¿Es por generaciones?
La introducción de las nuevas tecnologías y el acceso a la información, son cambios que vemos ocurrir todos los días, en este mundo globalizado.
Antes la computadora y el celular eran considerados un lujo, y por lo tanto, un objeto no tan necesario para la mayoría de la población, sin embargo, en la vida actual, se requiere la utilización de estos instrumentos para mantenerse comunicado e informado.
En la especialización, competencias docentes para la educación superior, se sugiere recabar el uso de la red en base a dos vertientes: como reservorio, es decir para obtener información, música, fotos, video, y como espacio social de acción individual y colectiva, es decir, como espacio de comunicación para hacer cosas (buscar, crear, producir, compartir colaborar, comprar, vender, obtener asistencia técnica y profesional). En ambos sentidos, la red ofrece una variedad de herramientas para guardar información y compartirla.
INTERNET COMO RESERVORIO.
Sólo por abrir una cuenta de correo electrónico puedes almacenar 5 GB en archivos, sin tener que ocupar espacio en el disco de la computadora.
You tube, es un portal que ofrece alojar videos de los cibernautas sin costo alguno, además de dejar accesible la difusión del video.
Asimismo, algunas empresas ofrecen almacenamiento gratuito de la información a clientes, lo que está renovando la forma de guardar la información y la publicidad.
INTERNET COMO ESPACIO SOCIAL.
Los jóvenes utilizan más el ciberespacio para busca información acerca de cosas que les agradan, es utilizado como una herramienta colectiva en cuestión de comunicación pues se frecuentan las salas de chat, correo electrónico y blogs. En el caso de las empresas, estas han tenido que modificar la forma de asesoramiento y publicidad, pues cada vez se van creando comunidades con intereses específicos.
Y las generaciones ¿cambian?A mí parecer sí. Es más fácil introducir a un niño al uso de la computadora que acercar a un adulto a crear su espacio en la red. Hay que quitar los prejuicios de nuestras mentes y dejarnos conocer el maravilloso mundo de herramientas que la web tiene para nosotros.
Espero que te "caiga el veinte" para que no te pregunten: y tú ¿qué edad tienes abuelo?
Antes la computadora y el celular eran considerados un lujo, y por lo tanto, un objeto no tan necesario para la mayoría de la población, sin embargo, en la vida actual, se requiere la utilización de estos instrumentos para mantenerse comunicado e informado.
En la especialización, competencias docentes para la educación superior, se sugiere recabar el uso de la red en base a dos vertientes: como reservorio, es decir para obtener información, música, fotos, video, y como espacio social de acción individual y colectiva, es decir, como espacio de comunicación para hacer cosas (buscar, crear, producir, compartir colaborar, comprar, vender, obtener asistencia técnica y profesional). En ambos sentidos, la red ofrece una variedad de herramientas para guardar información y compartirla.
¿Que hacen nuestros estudiantes en internet? Para encontrar la respuesta realice una encuesta en un salón en el módulo de tutorías. He aquí algunos de los resultados :
INTERNET COMO RESERVORIO.
Sólo por abrir una cuenta de correo electrónico puedes almacenar 5 GB en archivos, sin tener que ocupar espacio en el disco de la computadora.
You tube, es un portal que ofrece alojar videos de los cibernautas sin costo alguno, además de dejar accesible la difusión del video.
Asimismo, algunas empresas ofrecen almacenamiento gratuito de la información a clientes, lo que está renovando la forma de guardar la información y la publicidad.
INTERNET COMO ESPACIO SOCIAL.
Los jóvenes utilizan más el ciberespacio para busca información acerca de cosas que les agradan, es utilizado como una herramienta colectiva en cuestión de comunicación pues se frecuentan las salas de chat, correo electrónico y blogs. En el caso de las empresas, estas han tenido que modificar la forma de asesoramiento y publicidad, pues cada vez se van creando comunidades con intereses específicos.
Y las generaciones ¿cambian?A mí parecer sí. Es más fácil introducir a un niño al uso de la computadora que acercar a un adulto a crear su espacio en la red. Hay que quitar los prejuicios de nuestras mentes y dejarnos conocer el maravilloso mundo de herramientas que la web tiene para nosotros.
Espero que te "caiga el veinte" para que no te pregunten: y tú ¿qué edad tienes abuelo?
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